En un hotel, el aseo se audita dos veces
Ningún otro cliente somete su operación de aseo a un escrutinio como el de un hotel. En una clínica el auditor llega una vez al año y anuncia la visita. En un centro comercial la administración revisa por muestreo. En un hotel, cada huésped es un auditor no anunciado que entra a la habitación, abre el baño, huele las cortinas y publica su conclusión con nombre propio en Booking, en Google o en TripAdvisor. Esa auditoría no se cierra nunca: la reseña de hace catorce meses sigue arriba, sigue pesando en la calificación y sigue apareciendo cuando alguien compara tarifas.
Pero esa es la auditoría visible, y no es la que cierra áreas. La segunda auditoría la hace la autoridad sanitaria, y se ocupa exactamente de lo que el huésped nunca ve: el cuarto de máquinas de la piscina, el tanque de almacenamiento de agua potable, la cocina del restaurante, el sistema de acceso a la fachada y las condiciones laborales de la gente que hace el aseo. Esa auditoría no produce una estrella menos: produce un concepto sanitario desfavorable, una medida sanitaria de seguridad o una sanción.
Aquí está el problema práctico. Casi todos los contratos de aseo hotelero se dimensionan sobre lo primero —número de habitaciones, metros de áreas comunes, turnos, ventana de check-in— y casi ninguno define con precisión quién responde por lo segundo. El resultado típico es un hotel con cinco proveedores pequeños alrededor del principal, cada uno con una parte del riesgo, ninguno con la evidencia completa, y una administración que solo descubre el vacío cuando llega la visita.
ℹ️ Referencia
Este artículo no discute la calidad de la limpieza de su hotel. Discute el alcance del contrato que la sostiene: qué áreas nombra, qué normas cita y quién queda obligado a producir la evidencia cuando alguien la pida.
Los seis frentes de un hotel, y cuál suele quedar sin dueño
Un hotel de gama media o alta concentra, en un mismo predio, obligaciones sanitarias que en otros sectores están repartidas entre varias empresas distintas. Vale la pena verlas juntas, porque juntas es como las ve un inspector.
1. Habitaciones y áreas comunes
Es lo que el contrato sí cubre. Se mide en reseñas, en tiempo de alistamiento y en consistencia entre pisos. No tiene una norma sanitaria específica que lo gobierne: tiene un estándar de marca y un cliente que lo publica.
2. Piscina, jacuzzi, sauna y turco
Reglado en 2026 por la Resolución 234 (calidad del agua y buenas prácticas sanitarias) y la Resolución 929 (criterios técnicos, constructivos y de seguridad), sobre la base de la Ley 1209 de 2008. Es el frente que más cambió y el que más veces está en manos de un tercero informal.
3. Tanques de almacenamiento de agua potable
Decreto 1575 de 2007 y Resolución 2115 de 2007. En un hotel el consumo es alto y continuo, y el acta de limpieza y desinfección es uno de los documentos que primero se piden.
4. Cocina, restaurante y áreas de alimentos
Resolución 2674 de 2013. Exige un Plan de Saneamiento documentado e implementado. El aseo profundo de campanas, ductos, hornos y pisos de cocina suele contratarse aparte, sin quedar amarrado a ese plan.
5. Fachada, vidrios y trabajo en altura
Resolución 4272 de 2021 del Ministerio del Trabajo, que derogó la Resolución 1409 de 2012 y la 1178 de 2017. El hotel es corresponsable de las condiciones en que se ejecuta ese trabajo, aunque lo haga un contratista.
6. El personal que ejecuta todo lo anterior
Resolución 0312 de 2019 en materia de SG-SST, más el régimen de responsabilidad solidaria del artículo 34 del Código Sustantivo del Trabajo, ampliado por el artículo 44 de la Ley 2466 de 2025.
💡 Recomendación
Ejercicio de cinco minutos: tome su contrato de aseo vigente y subraye cuáles de estos seis frentes aparecen nombrados en el anexo técnico. En la mayoría de los hoteles aparecen uno y medio.
Frente 1: la habitación se gana en la ventana, no en el turno
La operación de housekeeping de un hotel no falla por falta de horas: falla por concentración. Entre el check-out de las 12 del día y el check-in de las 3 de la tarde hay una ventana de tres o cuatro horas en la que se juega la experiencia completa de la noche siguiente. Fuera de esa ventana sobra capacidad; dentro de ella, falta.
Un proveedor que dimensiona la plantilla por promedio de ocupación mensual produce un hotel que funciona bien de lunes a jueves y colapsa el viernes. Un proveedor que la dimensiona por pico produce un costo que el hotel no va a aprobar. La salida no es un número intermedio: es una plantilla base permanente, con conocimiento del hotel y baja rotación, más una capacidad de refuerzo entrenada previamente que se activa con aviso. Lo que no funciona —y es lo que más se ve— es cubrir el pico con personal eventual que entra sin inducción, sin conocer la secuencia de la habitación ni el estándar de blancos de la marca.
La rotación, en hotelería, no es un indicador de recursos humanos: es un indicador de producto. Cada persona nueva en el piso es una habitación que sale distinta a la anterior, y la inconsistencia es exactamente lo que el huésped describe en la reseña.
⚠️ Importante
Si su proveedor cubre temporada alta con personal contratado por días y sin capacitación previa en el protocolo del hotel, no está comprando capacidad: está comprando varianza. El costo aparece un trimestre después, en la calificación.
Frente 2: la piscina del hotel cambió de reglas este año
Este es el cambio más relevante de 2026 para cualquier hotel con piscina, jacuzzi o zona húmeda, y es el que menos contratos han incorporado.
El 10 de febrero de 2026 el Ministerio de Salud y Protección Social expidió la **Resolución 234 de 2026**, publicada en el Diario Oficial 53395 del 11 de febrero, que establece los parámetros físicos, químicos y microbiológicos del agua de piscinas y estructuras similares, sus valores aceptables, las frecuencias de control y las buenas prácticas sanitarias exigibles. Rige desde su expedición y aplica tanto a piscinas de uso colectivo abiertas al público como a las de uso restringido: un hotel queda cubierto en cualquiera de los dos escenarios.
Tres meses después, el 12 de mayo de 2026, la **Resolución 929 de 2026** completó el marco con los criterios técnicos, constructivos y de seguridad de los establecimientos con piscina, sobre la base de los requisitos mínimos del artículo 11 de la Ley 1209 de 2008. Para las piscinas de uso colectivo abiertas al público, la autorización de funcionamiento y el certificado de cumplimiento de las normas de seguridad los expide la dependencia que determine el municipio o distrito.
Lo que estas dos normas cambian no es "limpiar mejor la piscina". Es la cantidad y el tipo de evidencia que el hotel debe poder poner sobre la mesa.
IRAPI trimestral, por estanque
El Índice de Riesgo del Agua de Estanques de Piscinas y Estructuras Similares se calcula trimestralmente para cada estanque, no para el conjunto. La autoridad sanitaria lo verifica en la visita y es punto esencial para emitir el concepto sanitario.
Libro o registro de control con contenido mínimo
Volumen de agua, caudal, cantidad de químicos usados, retrolavado del filtro, averías, mantenimientos, volumen de reposición, horas de funcionamiento, número de bañistas, tipo y cantidad de desinfectante, pH, transparencia, desinfectante residual e Índice de Saturación o Langelier.
Publicación mensual de resultados a la vista del público
Los resultados analíticos de cada estanque deben publicarse mensualmente en un lugar visible y legible. En un hotel esto es, literalmente, información expuesta al huésped.
Muestreo mensual en temporada alta
Durante los periodos de mayor afluencia turística —vacaciones escolares, diciembre y enero, festividades religiosas y culturales— la frecuencia de muestreo pasa de trimestral a mensual. Justo cuando la operación está más tensionada.
Plan de saneamiento básico documentado
Cinco programas obligatorios: limpieza y desinfección; residuos sólidos; residuos líquidos, incluidos los lodos del lavado del sistema de tratamiento; control integrado de plagas; y abastecimiento de agua para consumo humano. Es un documento único que cubre todo el establecimiento, no solo la zona de piscina.
Dotación de emergencia verificable
Desfibrilador Externo Automático con personal calificado para usarlo, botiquín tipo A, B o C según la superficie del establecimiento, dos flotadores circulares con cuerda y un bastón de gancho por estanque.
📋 Norma
Resolución 234 de 2026, artículo 11: entre los factores que la autoridad sanitaria usa para priorizar la toma de muestras de vigilancia están la ausencia de operador de piscinas certificado, el incumplimiento de los controles de tratamiento y las quejas reiterativas sobre las condiciones higiénico-sanitarias. Un hotel con quejas de huéspedes sobre la zona húmeda no solo pierde reseñas: sube en la lista de priorización de la visita.
Frente 3: el tanque, que la propia norma de piscinas vuelve a exigir
Hay un detalle de la Resolución 234 de 2026 que conviene leer con atención, porque conecta dos frentes que en la mayoría de los hoteles están contratados por separado. El plan de saneamiento básico que la norma exige incluye, como uno de sus cinco programas obligatorios, el abastecimiento de agua para consumo humano, y ese programa debe contemplar expresamente los procedimientos de limpieza y desinfección de los tanques de almacenamiento de agua potable conforme al **Decreto 1575 de 2007**.
Dicho de otro modo: la norma de la piscina le pide al hotel la evidencia del tanque. Si el mantenimiento de piscina lo hace un técnico independiente y la limpieza de tanques la hace otra empresa que factura una vez al semestre, el hotel tiene dos proveedores, dos actas con formatos distintos y ningún documento que amarre lo uno con lo otro.
En un hotel el volumen de almacenamiento es alto y el consumo es continuo —habitaciones, lavandería, cocina, piscina de reposición—, lo que hace que la calidad del agua almacenada sea un asunto operativo y no solo documental. El acta de limpieza y desinfección, con el registro fotográfico y el análisis posterior, es uno de los papeles que más rápido se piden y más rápido dejan expuesta a una administración.
📋 Norma
Decreto 1575 de 2007 y Resolución 2115 de 2007: el responsable del inmueble debe garantizar la limpieza y desinfección periódica de tanques y equipos de almacenamiento de agua potable, con el soporte técnico correspondiente. La periodicidad y el registro son verificables por la autoridad sanitaria.
Frente 4: la cocina, donde el aseo entra en el terreno de la inocuidad
El restaurante del hotel, el desayuno bufé, la cocina de eventos y el room service caen bajo la **Resolución 2674 de 2013**, que fija los requisitos sanitarios para quienes fabrican, procesan, almacenan, distribuyen y expenden alimentos en Colombia. Su cumplimiento es obligatorio y exige, entre otras cosas, un Plan de Saneamiento documentado e implementado.
Aquí el error común no es de limpieza sino de frontera. El aseo diario de la cocina lo hace el personal de alimentos y bebidas; el aseo profundo de campanas, ductos de extracción, hornos, trampas de grasa y pisos técnicos lo hace un contratista externo cada cierto tiempo. Entre esos dos, hay una zona gris que nadie definió: quién retira la grasa de la campana, con qué frecuencia, con qué producto compatible con superficies en contacto con alimentos, y quién deja el registro que alimenta el plan de saneamiento del hotel.
Cuando esa frontera no está escrita, el hotel descubre el vacío el día de la visita de la autoridad sanitaria, o —peor— el día en que una campana saturada produce un evento que sí interrumpe la operación.
⚠️ Importante
Si el aseo profundo de cocina se contrata por evento y no por programa, no hay frecuencia demostrable. Sin frecuencia demostrable no hay plan de saneamiento verificable, aunque la cocina esté impecable el día que llega el inspector.
Frente 5: la fachada, donde el riesgo deja de ser sanitario y pasa a ser laboral
La limpieza de fachada y vidrios de un hotel de varios pisos es trabajo en alturas, y el trabajo en alturas en Colombia está reglamentado por la **Resolución 4272 de 2021** del Ministerio del Trabajo, que desde el 27 de diciembre de 2021 derogó la Resolución 1409 de 2012 y la Resolución 1178 de 2017 para consolidar un estándar único.
Dos cosas que un hotel debe tener claras. La primera: si el contrato de aseo o el pliego de la licitación todavía cita la Resolución 1409 de 2012 como norma aplicable, está citando una norma derogada hace casi cinco años. No invalida el contrato, pero es la señal de que el anexo técnico no se ha revisado.
La segunda, y más importante: la corresponsabilidad. El hotel que permite el ingreso de un equipo a trabajar en altura sin verificar certificación vigente del personal, permiso de trabajo, análisis de riesgos, equipo de protección contra caídas y afiliación al sistema de riesgos laborales, no queda al margen del incidente por el hecho de haber contratado a un tercero. Y en un hotel el agravante es adicional: el trabajo se ejecuta sobre fachadas con huéspedes adentro y peatones abajo.
📋 Norma
Resolución 4272 de 2021 (Ministerio del Trabajo, 27 de diciembre de 2021): establece los requisitos mínimos de seguridad para el trabajo en alturas y derogó la Resolución 1409 de 2012 junto con la 1178 de 2017. Cualquier documento contractual que siga citando la 1409 como vigente debe actualizarse.
Frente 6: el hotel opera precisamente en las horas que se encarecieron
Un hotel funciona de noche, los domingos y los festivos. Esa es su naturaleza, y también es la razón por la que la reforma laboral lo golpea con más fuerza que a un cliente de oficina.
Desde el 25 de diciembre de 2025 la jornada nocturna empieza a las 7:00 p.m. y no a las 10:00 p.m., con recargo del 35%. El recargo por trabajo dominical y festivo pasó del 80% al 90% el 1 de julio de 2026 y llegará al 100% el 1 de julio de 2027. Para una operación de aseo de oficina, que trabaja de lunes a viernes en horario diurno, el impacto es marginal. Para un hotel, que necesita turnos nocturnos en áreas públicas y cobertura completa los fines de semana, el impacto es estructural.
Esto tiene una consecuencia comercial concreta al momento de comparar propuestas. Un proveedor que en 2026 le cotiza a su hotel el mismo valor hora que en 2024 no está siendo más eficiente: o no incorporó los recargos, o los está absorbiendo del bolsillo del operario. La segunda opción es la que después aparece en una reclamación laboral, y el artículo 44 de la Ley 2466 de 2025 amplió expresamente la responsabilidad solidaria de contratistas y subcontratistas prevista en el artículo 34 del Código Sustantivo del Trabajo, salvo cuando se trate de labores extrañas al giro ordinario del negocio. En un hotel, el aseo no es una labor extraña al giro ordinario: es parte del producto.
A eso se suma el **Decreto 0581 de 2026** del Ministerio del Trabajo, que definió los indicios de tercerización e intermediación laboral ilegal y estableció sanciones de hasta 5.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes por infracción mientras esta subsista. Con un SMMLV de $1.750.905 en 2026, el techo de esa escala habla por sí solo.
💡 Recomendación
Al comparar propuestas, pida el desglose del valor hora por franja: diurna, nocturna a partir de las 7:00 p.m., dominical y festiva. Una propuesta que no puede desagregarlo es una propuesta que no calculó el costo real de operar un hotel.
Por qué seis proveedores le cuestan más que uno
La objeción razonable a todo lo anterior es: "cada frente tiene su especialista, y el especialista es mejor". A veces es cierto en la técnica. Casi nunca lo es en la evidencia.
Cuando el hotel tiene seis proveedores, tiene seis formatos de reporte, seis calendarios de intervención que nadie cruza, seis interlocutores a los que hay que perseguir cuando llega una visita, y ninguna persona responsable de que el conjunto tenga sentido. El plan de saneamiento básico que exige la Resolución 234 de 2026 es, por definición, un documento único para todo el establecimiento; construirlo con insumos de seis empresas distintas es un trabajo administrativo que termina haciendo el jefe de mantenimiento del hotel en sus ratos libres.
La alternativa no es contratar al más barato de los seis. Es consolidar bajo un proveedor con capacidad real en todos los frentes —aseo fijo, tratamiento de pisos, alfombras, fachadas, tanques, piscinas y mantenimiento locativo—, con personal directo y no tercerizado, con certificación vigente donde la norma la exige, y con un solo tablero donde la administración ve qué se hizo, cuándo y con qué soporte.
En Aseos La Perfección llevamos 37 años operando ese modelo en clientes que no pueden permitirse una interrupción: clínicas, centros comerciales, clubes, industria y hotelería. La supervisión y la trazabilidad se apoyan en ALP Connect, nuestra aplicación propia, que convierte la operación diaria en registro consultable en lugar de dejarla en una bitácora de papel que solo aparece cuando alguien la pide.
ℹ️ Referencia
Consolidar no significa entregar todo el primer día. El camino habitual es empezar por el frente con más riesgo documental —normalmente agua recreativa y tanques— y absorber los demás en las renovaciones siguientes, a medida que cada contrato vence.
Checklist antes de renovar el contrato de aseo del hotel
Once puntos concretos para revisar sobre el documento que tiene hoy sobre la mesa. Si más de tres quedan sin respuesta, el contrato está dimensionado para un hotel más simple del que usted opera.
El anexo técnico nombra las seis áreas
Habitaciones y áreas comunes, zona húmeda, tanques, cocina y áreas de alimentos, fachada y vidrios, y condiciones del personal. Cada una con frecuencia y responsable explícitos.
Las normas citadas están vigentes
Resolución 234 de 2026 y Resolución 929 de 2026 para piscinas y estructuras similares; Resolución 4272 de 2021 para alturas. Si aparece la Resolución 1409 de 2012 como norma aplicable, el documento está desactualizado.
Hay operador de piscinas certificado asignado
Con nombre, certificación vigente y cobertura en vacaciones y festivos. Su ausencia es un factor expreso de priorización de la vigilancia sanitaria.
El IRAPI se calcula por estanque y trimestralmente
Y alguien está obligado contractualmente a entregar el resultado, no solo a "hacer el mantenimiento".
El libro de control de piscina está definido
Quién lo diligencia, dónde vive, con qué contenido mínimo y quién lo audita internamente.
La frecuencia sube en temporada alta
El contrato prevé el paso de muestreo trimestral a mensual en diciembre, enero, vacaciones escolares y festividades, sin renegociación de por medio.
El plan de saneamiento básico es un solo documento
Con los cinco programas exigidos, incluido el de abastecimiento de agua para consumo humano con la limpieza y desinfección de tanques bajo Decreto 1575 de 2007.
El aseo profundo de cocina es programa, no evento
Campanas, ductos, hornos y trampas de grasa con frecuencia pactada y registro que alimenta el plan de saneamiento del hotel.
El trabajo en altura se ejecuta con documentación previa
Certificación vigente del personal, permiso de trabajo, análisis de riesgos y afiliación a riesgos laborales verificados por el hotel antes de cada intervención.
El valor hora está desagregado por franja
Diurna, nocturna desde las 7:00 p.m., dominical y festiva, con los recargos vigentes en 2026 incorporados.
El personal es directo y verificable
Con planilla de aportes, dotación, capacitación documentada y supervisión propia. No subcontratado en cadena.
💡 Recomendación
Un contrato que responde a estos once puntos no encarece la operación: la vuelve defendible. La diferencia se nota el día que alguien —un inspector, una aseguradora o la propia cadena— pide el soporte.
La reseña se administra; el acta se previene
Un hotel puede recuperar una reseña mala. Con respuesta pública, con una gestión de servicio decente y con consistencia sostenida en el tiempo, la calificación se corrige. Es un trabajo lento, pero es reversible.
Un concepto sanitario desfavorable sobre la zona húmeda en diciembre, con el hotel lleno, no se administra: se sufre. Y las dos cosas —la reseña y el acta— salen del mismo lugar: de cómo está dimensionada, ejecutada y documentada la operación de aseo del establecimiento.
Ese es el argumento para revisar el alcance del contrato antes de la próxima renovación y no después de la próxima visita.
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